Crear: satisfacción, orgullo, emoción

  • Biblioteca
    • » Publicaciones
  • Autor: José Luis González Quirós , Karim Gherab Martín

  • Descripción de la publicación:

    Los autores tratan de imaginar cómo pueden cambiar nuestros hábitos de trato con los textos gracias a las posibilidades que ofrece la tecnología digital, pese a que nuestros hábitos y valores sigan vinculados a la tecnología de la imprenta. Nos enfrentamos a la tarea de lograr una era de información barata y mejor organizada, a la posibilidad de disponer de archivos virtualmente infinitos y de accesibilidad ilimitada, a la creación de un nuevo espacio lógico del conocimiento, una nueva posibilidad intelectual que obligará a plantear con nuevo vigor algunas de las preguntas esenciales en relación con qué es el conocimiento, cómo se organiza, cómo se refina y cómo se extiende. De nuestros aciertos de hoy dependerá el diseño del mundo de mañana, el porvenir de nuestra civilización como una sociedad basada en el valor del conocimiento y en el respeto a la argumentación basada en datos objetivos.

    Sea cual sea el instrumento tecnológico que se vaya a emplear en el futuro, la plena digitalización de las bibliotecas dependerá de la evolución del entramado institucional que las soporta. Muchas de las nuevas publicaciones científicas (cuestión ésta ampliamente discutida a lo largo del texto) se hacen ya preferentemente de forma digital. Estamos inmersos en un proceso de digitalización que exigirá cambiar el modelo de producción editorial y de archivo en su conjunto, que supondrá reformas de fondo en cada uno de los pasos de esta cadena, desde cómo se escribe hasta cómo se lee, pasando asimismo por un asunto crucial: cómo se organiza el acceso al océano creciente de la información en soporte digital. 
    En ese proceso, será necesario redefinir lo que es una biblioteca para pasar de ser un almacén ordenado de ejemplares físicos cuya accesibilidad está severamente limitada por diversas razones a ser un archivo digital al que se podrá tener un acceso que, en principio, no tendrá límite alguno. El texto dejará de estar encerrado tras unas tapas y almacenado en un anaquel para estar accesible de manera inmediata ante una gran variedad de estrategias de búsqueda. Estamos frente a una revolución y se hace necesario pensar en ella para tratar de adivinar sus perfiles peculiares y facilitarle, en lo posible, el camino que ha de pasar por bibliotecas digitales singulares para llegar a la consolidación de una Biblioteca universal y plenamente abierta. Y son dos las consideraciones que se han de tener fundamentalmente en cuenta para entender cómo se configura el proceso en el que estamos entrando: una desde el punto de vista de los sistemas de almacenamiento y recuperación de información, la otra desde el punto de vista de la dinámica propia del progreso del saber y de la escritura.

    Más allá de la utilización de descriptores externos para localizar una publicación en el plano físico, en la esfera digital será posible explotar de forma sistemática las referencias internas que el texto contiene, los términos, las proposiciones, los índices, las menciones, las citas, la bibliografía, etc., de manera que el documento pueda ser buscado, por ejemplo, formulando el tipo de preguntas que se hizo el autor cuando lo escribió. Para ello, será necesario organizar los documentos de acuerdo con un plan de catalogación que refleje el dinamismo de cada forma de saber, su riqueza y su diversidad, y que aproveche las facilidades de búsqueda que proporciona la digitalización. Así, pensando en un modelo alternativo al sistema vigente, los autores proponen tomar como inspiración la teoría popperiana del Mundo III, una red de proposiciones objetivas que, por supuesto idealmente, puede ser organizada partiendo de muy distintas proposiciones en cuyo derredor se alza un árbol de casi infinitas ramas repleto de conjeturas diferentes, de dialécticas y argumentaciones enfrentadas.

    Hasta donde ahora puede verse, el proceso de adaptación al medio digital se desarrollará en dos fases que recuerdan, a su manera, las grandes etapas de la historia de la informática, la primera centrada en los ordenadores como herramienta local, la segunda centrada en las redes.

    En un primer momento, se irán creando distintas y poderosas bibliotecas dotadas de documentos plenamente digitales y de adaptaciones de viejos documentos a las posibilidades del uso digital.

    Serán Bibliotecas que, aunque puedan estar abiertas de maneras muy diversas, tendrán un sello de lugar indiscutible, una identidad singular, definida desde un determinado punto de vista político, comercial, científico o cultural y que coexistirán con lo que ahora llamamos páginas web especializadas en las que una institución o un particular plenamente reconocido por sus pares, ofrece una información abundante y de calidad sobre un tema determinado.

    Hasta aquí los archivos serán singulares, por potentes que sean las tecnologías que usen, y responderán a la iniciativa de las instituciones clásicas como Sociedades científicas, Bibliotecas o Universidades.

    En una segunda fase, habrá un proceso de convergencia y verán la luz los primeros servicios de una verdadera Biblioteca universal, una institución con poderosas y sabias raíces en el pasado pero enteramente concebida y realizada en el universo digital. Ambas fases del proceso de creación de una Biblioteca universal están ya en marcha y de su desarrollo dependerán en buena medida las características básicas de ese nuevo Templo del saber. Es de suponer que se tratará de una institución enteramente consagrada al avance de la ciencia, más dispuesta a subrayar las relaciones de unos documentos con otros que a conservar con mimo su singularidad física, un asunto del que seguirán teniendo que encargarse las bibliotecas tradicionales.

    El análisis llevado a cabo por los autores describe la situación actual de las bibliotecas como archivos científicos: la historia de que vienen (capítulo I) y los distintos procedimientos que se están poniendo en práctica para ordenar ese inmenso y creciente universo informativo (capítulo II), tanto desde el punto de vista de la fiabilidad y valoración de la información publicada como de los intereses ligados a los derechos de propiedad intelectual, para delinear luego un modelo final de desarrollo que conduce a un tránsito completo de la era de la imprenta a la era digital, una transformación que hoy es todavía algo utópica pero que, previsiblemente, se acabará imponiendo (capítulo III). Lo importante es que la tecnología se apoye en un modelo ideal que los autores esbozan inspirándose en el análisis popperiano de la dinámica del conocimiento. La transformación que se está produciendo en los procesos de comunicación científica es la guía que utilizan los autores para tomarla como caso de estudio y extender sus conclusiones a los demás ámbitos del conocimiento sustentados o sustentables en la tecnología digital.

    Reflexionar sobre el modelo propuesto debería ayudar a encauzar las múltiples posibilidades de desarrollo que ofrecen los incesantes avances tecnológicos y a crear las condiciones para que florezcan las nuevas actividades empresariales y profesionales que son imprescindibles para hacer realidad lo que ahora es todavía sólo un sueño, un ideal que parece realizable en el seno de la comunidad científica pero que no se abrirá paso en la sociedad del conocimiento sin una economía que la realice.

  • Acerca del autor:

    José Luis González Quirós nació en Grado (Oviedo) en septiembre de 1947. 

    Es investigador del Instituto de Filosofía del CSIC. Ha sido Catedrático de instituto y profesor de Filosofía en la UCM y vicedirector de sus cursos de verano. Forma parte del consejo de redacción de la Revista de libros, de Nueva Revista y columnista de Gaceta de los Negocios y ha sido director de la revista Cuadernos de pensamiento político. Ha sido secretario general del Instituto español de emigración, subdirector de estudios e investigación del Instituto Oficial de Radio y Televisión y secretario general de Fundesco. Entre sus libros cabe destacar: Diccionario de citas (Noesis, 1993) tres ediciones y traducido al portugués; Mente y cerebro (Iberediciones, 1994), El porvenir de la razón en la era digital (Síntesis, 1998), Una apología del patriotismo (Taurus, 2002, finalista del Premio Nacional de Ensayo en 2003) y Repensar la cultura (Eiunsa, 2003). Miembro de la Escuela Contemporánea de Humanidades (Madrid) donde coordina su Seminario de Investigación y ha sido editor de los libros que recogen los trabajos de dicho seminario (El buscador de oro, 2002, Ciudades posibles, 2003 y Sobre la creación, en prensa). 

    Karim Gherab Martín nació en Zamora en julio de 1972. 

    Es Licenciado en Ciencias Físicas (especialidad Física Teórica) y Doctor en Filosofía de la Ciencia por la Universidad Autónoma de Madrid con una tesis relacionada con cuestiones de filosofía de la física cuántica e inteligencia artificial. Ha realizado postgrados en el ámbito tecnológico y de la gestión del conocimiento (autómatas programables, business intelligence), colabora como evaluador experto con la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y es miembro de la Sociedad de Lógica, Metodología y Filosofía de la Ciencia en España. Ha impartido diversas ponencias y publicado artículos relacionados con las interacciones ciencia-tecnología-cultura, filosofía de la tecnología, filosofía de la ciencia y filosofía de la física cuántica. Desde 1998, realiza labores de consultoría tecnológica y e-business en el ámbito empresarial, especialmente en el sector de las telecomunicaciones, desarrollando proyectos relacionados con las tecnologías de la información y la comunicación tanto en España como Latinoamérica.

volver a Publicaciones

_